BY DAVIDMURRAYLAW@GMAIL.COM

Cuius Culpa?

 

 

 

 

 

Egon Schiele, autorretrato, 1910

Cortesía del Museo Albertina, Viena

 

 

Esta es una disculpa

una oficial

a todas esas damas

(las tres o cuatro ...)

a quienes les prometí demasiado

y entregué bastante poco.

 

¿Soy culpable de

fabricación o

disimulo o

tergiversación

o cualquiera de esos otros sustantivos pesados

que se cuelan en nuestro idioma?

 

Si´ y no.

Quería que tomaras vuelo conmigo

de una manera que nunca antes habías hecho.

Saqué pecho

ensayé mi discurso

busqué mis calcetines más sexys.

 

Pero me quedé corto en mis proposiciones.

Quizás, no te amaba lo suficiente.

Quizás, me amaba demasiad a mi misma.

Quizás, no me amabas lo suficiente.

Quizás, te amabas demasiado a ti misma.

Quizás, otros vientos se agitaban de manera que ninguno de nosotros podía comprender.

 

Todo esto conspira para convertir la sencillez

que buscamos en nuestras relaciones              c

en la complejidad que cosechamos.

Esta no es una petición a favor de la monogamia

No deseo que nos retiremos a espacios reducidos,

fugitivos del amor y del cariño.

 

Nos necesitamos unos a otros

pero esto requiere una inclinación

por la tolerancia y la comprensión

que pocos descubrimos

hasta que somos tan viejos y sabios

que es demasiado tarde.

Para leer en inglés

Mea Culpa

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